Gran Noche de Milagros
Hoy la lluvia retuvo a mucha gente en las casas pero la lluvia de bendición y milagros fue mayor. Nuevamente miles de personas aceptaron a Jesús y cientos de manos se levantaron para testificar que habían recibido un milagro.
Una mujer bajo tratamiento de quimioterapia sufrió la fractura de su pelvis. Llegó a la cruzada en silla de ruedas. Dios sanó su tumor y su pelvis. Abandonó la silla de ruedas tomó a su hija en sus brazos como testimonio de que estaba totalmente sana. Su gesto arrancó aplausos y alabanzas del pueblo.
Un joven levantaba su camisa para mostrar que el tumor de su pecho había desaparecido. Una niña testificó que su ojo derecho estaba torcido y durante la oración sintió algo que la tocó, luego al mostrarse a su madre ella le dijo que el ojo estaba derecho. Era evidente el milagro ocurrido.
Un niño de unos siete años me llamaba llorando y al atenderlo me comunicó que había recibido algo de Dios y de inmediato me mostró. Me dijo: Antes mis pies estaban así y abrió sus piecitos en direcciones opuestas y me dijo pero Dios me los enderezó. Caminaba perfectamente y su padre glorificaba a Dios por el poderoso milagro.
Los milagros fueron muchos y sentimos que cadenas fueron quebradas por el Señor. La Cruzada entró en otra dimensión. Sé que hoy ocurrió algo diferente, no lo puedo explicar pero se rompió un bloqueo y fluyó la bendición de manera superabundante.
Se prepara el ambiente para llegar a otras ciudades en Venezuela y por eso es necesario comenzar a orar. No podemos olvidar que mañana domingo será el gran cierre de la campaña y esperamos que sea de mayor bendición aun. Veremos más milagros, más convertidos y la mayor asistencia de los tres días.
Continuemos en oración.
Por las almas,
Dr. Díaz-Pabón









Damos por hecho lo que Dios sigue haciendo en Venezuela y declaramos que hoy Domingo va hacer más maravilloso.
Cuente con Mi oración y la de Grace y nuestro ayuno por una clausura que marcara a los venezolanos y al mundo entero con la gloria de Dios. Bendiciones lo extrañamos.