El Dios de las papas fritas

Un sábado papá había sacado la tarde para pasarla con su hija. Decidió que ese día la llevaría a donde ella quisiera y que le complacería sus deseos hasta donde le fuera posible. Aprovechando siempre cada oportunidad, como buen padre, no sólo para agradarla sino también para educarla. Terminado el paseo la niña hizo saber a su padre que deseaba comer en uno de esos famosos restaurantes de comida rápida.
Llegaron al restaurante y el padre ordenó exactamente lo que la niña deseaba. Una hamburguesa con doble queso, una gaseosa y una orden de papas fritas extra grandes. Sentados a la mesa el padre miraba con agrado cómo su hijita disfrutaba lo que él le había regalado. La satisfacción que él experimentaba al sentirse instrumento divino para saciar el deseo de su hija fue tan profunda que pensó que tal vez debía aprovechar el momento para transmitir aquella vivencia a su hija.
La estrategia fue sencilla. Pediré a la niña que comparta sus papas fritas conmigo y así ella va a disfrutar la alegría de dar de lo recibido. Lo hizo. Le pidió a la niña una de sus muchas papas fritas. Pero la reacción de la niña fue alarmante. “No.” Respondió con un grito. Al tiempo que agarraba las papas fritas con ambas manos alegando: “Estas son mis papas”.
Ante esta reacción el padre tuvo tres pensamientos.
Número uno: Mi hija parece olvidar que yo soy el proveedor de las papas fritas. Yo soy la fuente.
Número dos: Ella olvida que tengo control sobre las papas fritas. Se las dí y se las puedo quitar o darle más.
Número tres: También parece olvidar que yo no necesito sus papas fritas. Puedo comprar todas las papas fritas que desee. Sólo deseo que ella aprenda a ser generosa. Deseo que experimente lo que yo experimento al concederle sus deseos.
¡Ah! mis amigos, que maravillosa anécdota. Creo que debemos concluir algunas cosas de las reflexiones de este padre.
¿Qué debemos concluir?
Pues número uno: Que Dios es el proveedor de las papas fritas. Él es la fuente de todo lo que necesitamos.
Número dos: Dios tiene control sobre las papas fritas. Nos da y nos puede quitar conforme a su voluntad.
Número tres: Dios no necesita nuestras papas fritas. El es dueño de todo, no tiene necesidad de nada. Nuestro sueldo viene de él y es de él, también nuestra casa, auto, trabajo y hasta nosotros mismos le pertenecemos. Pero nos quiere enseñar a ser generosos, por eso nos pide.
Sabía usted que generosidad es el valor del cual más se habla en la Biblia. Hace varios años mientras era todavía estudiante en el Seminario Teológico del Ecuador, un profesor nos compartió esta información.
Fe o sus variaciones ocurre 246 veces en la Biblia.
Esperanza o sus variaciones ocurre 185 veces en la Biblia.
Amor o sus variaciones ocurre 733 veces en la Biblia
Dar o sus variaciones ocurre 2,285 veces en la Biblia.
Esta información, como las reflexiones del padre, también me ha hecho llegar a ciertas conclusiones.
Que ¿cuáles son?
Mejor no se las comparto porque creo que usted solo debe llegar a ellas. ¿Verdad?








Querido Pastor Luis Ángel:
Creo que muchos padres actuamos de la misma manera, queriendo complacer a nuestros hijos.
Me gustaría saber cuantos años tienen ahora la niña y a que se dedica, seguramente al ministerio de la Palabra, con el apoyo de la madre, creo que se llama Estrelliata.
Un abrazo en el amor de Jesús.
Suyo en Cristo para servirle.
Basilio
La página es muy atractiva. Las lecturas muy educativas y con exclentes lecciones de moral y fe.
Me encanta como usted predica, pues le he oído en el programa de Nueva Vida. Su voz trae dócil y pacificadora.
Amado Luis Angel, tanto el testimonio de Managua como el de “las Papas fritas” tocan las cuerdas de nuestro corazón como padres..
TE felicito por tu esfuerzo de plasmar, más que la historia de un hombre, la sensibilidad de un padre, un MInistro, un gran Maestro.
Sigue adelante en todo lo que emprendas.
APOSTOL JOSUE MUÑOZ
Me encantó el relato de las papas fritas… Gracias por ser siempre un instrumento de Dios en nuestras vidas, especialmente por su ejemplo de buen pastor. Me llena verle rodeado por su familia en la Iglesia. Siempre nos hace sentir especial como anfitrion de la casa de Dios.
Su oveja/amigo
Lj
Es muy fácil pensar que la niña es una malcriada y egoísta, pero creo que en algun momento todos hemos estado en esa misma posición cuando hemos sido probados y se nos ha quitado algo. Creo que una de las cosas que mas le interesa a Dios es nuestro corazón (al igual que el padre de la historia) y si en el proceso de “educación” se nos pide algo, Gloria a Dios por eso! De seguro eso que se nos quitó estaba ocupando un lugar y espacio en nuestro corazon que no le correspondía, o sencillamente se nos está preparando para algo
mucho mejor.
Este ha sido uno de los artículos más comentados hasta el momento. Evidentemente captaron con claridad el mensaje. Pronto recibirán otro artículo. Cada semana deseo compartirles algo de lo que Dios nos va dando. Mantengase revisando la página porque regularmente encontrará cosas que le edificarán
Me puedo identificar con la niña, y me ha costado mucho aprender la lección. Al punto que Dios en su sabiduría decidió moverme de mi propio espacio al cual ya estaba acostumbrada y me trajo hasta Miami. Tuve que entregárselo todo El cuando comprendí que El es el dueño de todas las cosas y que nada me pertenece. Le doy gracias a Dios por haberme traído a su iglesia Capilla del Rey pues he sido edificada grandemente en el momento más difícil de mi vida. Soy una de sus más recientes ovejas, me siento muy orgullosa de mi pastor y estoy muy agradecida tanto de usted como de su esposa Estrellita y los hermanos de la congregación por el amor fraternal que nos han mostrado a mí y a mi esposo. Bendiciones!!!!