You are currently browsing the Edifiquémonos category.
Por Dr. Díaz-Pabón
En una reciente campaña el hijito de la familia que me atendía me preguntó: Pastor, ¿qué significa porcina? La pregunta surge porque yo había hecho alusión al tema de la gripe porcina en uno de los sermones. Intenté explicarle que porcina era alusivo a los cerdos.
Y entonces ocurrió la segunda pregunta: ¿Y por qué a los seres humanos nos tiene que dar fiebre de cerdito? Demás está decirle que me reí hasta el dolor y que eso se convirtió en el chiste de la campaña.
Desde entonces he escrito varios artículos y predicado sermones donde he usado como base la pregunta del niño: ¿Por qué a los seres humanos nos tiene que dar fiebre de cerdito? La pregunta no es tonta y la respuesta no es simple.
No es inusual que un virus de influenza “cruce” la barrera de las especies. De hecho, es común que una persona que está en contacto frecuente con animales se contagie con el virus y viceversa.
Lo que ahora preocupa a los expertos es que la nueva variante, llamada A/H1N1, que nunca se había visto ni en animales ni en humanos, está propagándose de un humano a otro. Y esto demuestra que el virus tiene la capacidad de mutar rápidamente. Por eso es urgente saber con certeza cómo y cuándo evolucionó el virus hasta adquirir su estado actual.
Hay gripes y fiebres que me preocupan más que A/H1N1. Pandemias de otras naturalezas que hacen mayor daño, matan a más gente y destruyen vidas. De igual modo, como en el caso de la influenza porcina, los síntomas son comunes a otros virus pero al mutar rápidamente parece desarrollar resistencia a los tratamientos convencionales.
Es necesario que al buscar cura para los males de nuestra sociedad nos preguntemos dónde está la raíz del mal, cómo y cuándo evolucionó el virus hasta adquirir su estado actual. Cómo fue que aquello que debió ser olor a vida para vida vino a dar olor a muerte para muerte.
Observe donde estamos, de 50 a 60 millones de niños abortados anualmente. Se calcula que entre 70 mil y 200 mil mujeres mueren en el mundo a causa de abortos inseguros.
Hablemos de otra pandemia, el divorcio. En Estados Unidos se separa una de cada dos parejas, en Europa una de cada cuatro. Más asombroso aun es saber que algunos estudios incluso indican que pronto se producirán más separaciones que matrimonios.
¿Sabe cuándo y cómo llegamos hasta aquí? Cuando renunciamos a nuestra autoridad. Cuando le permitimos a los demás determinar lo que es importante y le permitimos al mundo establecer nuestros valores. Criterio y voluntad son áreas de autoridad que no podemos ceder a nadie. Usted es quien Dios dijo que es y nada cambia esa realidad.
Quien es usted, no lo decide la sociedad. Ya Dios lo decidió. Mírese a usted mismo y acepte lo que dice Dios. No permita que el grosero que va en otro auto lo defina con sus insultos, ni que el compañero de trabajo lo arrastre a donde usted no pertenece. Sea quien es en el Señor sin importarle lo que diga nadie. Tampoco permita que el político lo manipule explicándole qué cosa es políticamente correcta.
Llegamos a donde estamos cuando permitimos que nuestros deseos y gustos se convirtieran en necesidades. Es cierto que deseo ser aceptado por los demás pero créame que no lo necesito. Sería bueno que me aceptaran, pero cuando no me aceptan por mis valores, sigo adelante confesando “si Dios con nosotros quien contra”.
Esfuércese en no renunciar a la autoridad que Dios le dio de ser quien es. Comprenda que para sentirse bien, no es necesario complacer a todos, ni siquiera sus gustos personales. En el tren de su vida usted no es un pasajero sino el conductor. No pase el volante a un vecino, ni siquiera a su mejor amigo. Si el volante está en sus manos entonces es su responsabilidad y tendrá que rendir cuentas por la dirección que lleva su vida.
Si se siente pasajero buscará excusas y culpará a otros de lo que sucede. Pero así no cambiamos. Si se siente conductor, buscará soluciones y tomará acciones pertinentes. La negación es el mayor obstáculo que tiene nuestro futuro. Mientras negamos o buscamos culpables este crucero de lujo que es nuestra sociedad se hunde.
Si reconocemos que nos hundimos sentimos el dolor y entonces hacemos algo. Todavía no sé cómo explicar “por qué a los seres humanos nos tiene que dar fiebre de cerdito”. Pero sé que la pandemia es real y que ya existe una vacuna. Si niego la realidad y no tomo acción la pandemia puede tocar a mis puertas, pero si me vacuno la venzo.
No cedamos ni un grado nuestra autoridad. Echemos mano a la imagen y semejanza que de Dios tenemos y afirmemos nuestra identidad en Dios. La fiebre de cerdito no es para nosotros, pero vacúnese.
Por Juan Pablo Tamayo
Las iglesias hoy en día se hacen a la medida, como la ropa en las sastrerías o los menús en los restaurantes: según los gustos y las circunstancias del momento. Y hay para todos los gustos. Así que, Su Majestad escoja.
Hay la iglesia que nunca llega a serlo, porque la iglesia madre, americana, no quiere que la misión hispana llegue a ser iglesia independiente sino que sea el corredor por donde pasen los hispanos para ser miembros de la iglesia madre.
Y hay la Iglesia Bonsái, como los arbolitos enanos de los jardines japoneses, cuyo crecimiento está controlado por razones de espacio o de política misionera.
Y está la iglesia de los cabecitas blancas, sin niños ni jóvenes, que está diseñada para sobrevivir mientras vivan los hermanos mayores y después, “que en paz descanse”.
Y la iglesia tipo clan familiar, controlada por varias familias o una familia influyente y numerosa, que es alérgica a todos los que no sean de su círculo familiar.
Y está la iglesia de la herencia familiar, en la que los puestos, incluyendo el pastorado, se heredan de generación en generación.
Y tenemos la más radical de todas: la iglesia cerrada a todo lo nuevo, y especialmente a todos los nuevos. Conocí a un miembro de esta clase de iglesias, que me explicaba una vez, muy dulcemente: Aquí no queremos a nadie nuevo. Los que estamos aquí sabemos de qué pata cojea cada uno y nos sentimos bien. Los nuevos lo que vienen es a traer problemas…
Y están las iglesias con pastores con vocación de sepultureros. Uno de ellos decía: Yo estoy aquí hasta que se muera el último miembro de la iglesia. ¿Y qué va a hacer después?, le preguntó un curioso. Y el pastor le contestó serenamente: Buscar otra iglesia que se esté muriendo para asistirla hasta que muera.
Y qué le parece la iglesia de la puerta giratoria? La gente entra por un lado y sale por el otro. Nunca está vacía, pero la gente siempre es diferente. Entran y salen; y muy pocos quedan.
Lo máximo: la iglesia tipo discoteca, donde los fieles van en pantalones cortos, en camisetas, en chancletas o en ropa deportiva pues al salir van para la playa u otro lugar de recreo. ¿Y el culto? ¡Muy animado! Con “alabanzas” con música bailable, para mover el esqueleto y darle gusto al cuerpo. Pero eso si: ¡Todo en el nombre del Señor! ¿Cuál será el Señor? JPT.
Por Dr. Díaz-Pabón
Usted fue diseñado para la vida. La vida, de la manera que Dios la diseñó es demasiado valiosa para que la desperdicie. En ella hay muchísimo para que usted sea, tenga, disfrute y haga. Renunciar a ello es pecado, desperdicio y muerte.
Repito, usted fue diseñado por Dios para vivir. Por esa razón está leyendo este mensaje en este instante. Dios desea estimularle a vivir intensamente. Dios le creó para grandeza, éxito, salud, felicidad y realización. Levante sus ojos y vea más allá de cualquier estereotipo que haya recibido del medio ambiente, quítese los anteojos que la sociedad, la religión o la familia le hayan puesto.
Mire profundo en su corazón y descubra ese sincero anhelo por vivir el estilo de vida divino. Está allí en cada corazón y es necesario aceptarlo. Atrévase a confesar que sólo eso es vida verdadera y que en lo más profundo de su ser anhela esa vida.
Dé la bienvenida a la voz de bendición que muy dentro de usted no le ataca ni le condena, sino que honestamente le da esperanza recordándole que Dios está allí, amándole y cuidándole. No haga caso a los profetas del temor que viven señalando caminos de perdición, cuando Dios puso eternidad en su corazón y sólo será feliz en la medida en que descubra el amor personal que Dios siente por usted.
Mi amigo Pulín sigue diciendo: ¡Que vida tan buena esta! Y yo estoy de acuerdo. Vívala a plenitud para gloria de Dios.
Por Dr. Díaz-Pabón
Ocurrió en África del Sur, un hombre vendió su finca para dedicarse a tiempo completo a la búsqueda de diamantes. El sueño de convertirse en un hombre rico copaba todo su ser. Finalmente, cuando ya su salud y recursos se agotaron se lanzó a un rio y murió ahogado, sin saber que cuando más cerca estuvo de sus diamantes fue el día en que vendió su finca.
Un buen día, el hombre que había comprado su finca, alcanzó a ver una piedra de aspecto poco usual a orillas de la quebrada. La puso sobre su chimenea como tema de conversación. Un visitante notó la piedra y la examinó con detenimiento. Luego expresó sus sospechas de que la piedra pudiera ser en realidad un diamante. El granjero discreto, hizo que se analizara la piedra y se confirmó que era uno de los diamantes más grandes y finos que se hayan encontrado en África.
Aún operando en forma confidencial, el granjero buscó en su quebrada, recolectando piedras similares. Todas eran diamantes. ¡De hecho, su granja estaba cubierta con diamantes que esperaban ser recogidos! La granja que el buscador de gemas había vendido terminó siendo uno de los depósitos de diamantes más ricos.
¡Cuán a menudo la voz de sabiduría que necesitamos la podemos escuchar sin salir de nuestra propia casa! Es más común de lo que imaginamos que el hombre gaste sus energías buscando un tesoro que ya Dios ha puesto en sus manos. El problema es que en el afán de buscar cosas nuevas no alcanza a ver el gran tesoro que Dios ya le entrego.
Pídale a Dios que hoy le muestre lo que necesita saber para vivir la vida que Él desea, la de abundancia plena. Es posible que los recursos que necesita ya estén delante de usted. Este nuevo año no será uno de buscar nuevos tesoros sino de descubrir los que Dios ya nos ha dado.
¡Oh querido hermano, cuan grandes tesoros descubrirá en sus manos!
Por Dr. Díaz-Pabón
Desperté hoy con la carga de orar por gente a la que le falta el ánimo. El pueblo de Dios se confronta a veces con la realidad de que necesita nuevos bríos. La vida continúa pero para vivirla de forma plena necesitamos un claro sentido de propósito. Creo que todos hemos sentido en algún momento que aunque continuamos nos falta el vigor y hasta reina el desánimo.
Cuando esto me ocurre sé que necesito un cambio de actitud para renovar el sentido de propósito en la vida. El cambio de actitud ocurre al comprender ciertas cosas que deseo compartirle aquí.
Primeramente es necesario comprender lo que significo para Dios, porque lo significativo es importante. Lea Isaías 49:15 conmigo: “¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.” Dios compara su interés por su pueblo con el de una madre por su hijo y lo supera.
Tanto significa usted para Dios que aunque es cierto que bajo ciertas circunstancias una madre podría olvidarse de su hijo, Dios nunca le olvidará a usted. En una palabra, usted es importante para Dios, muy importante.
En segundo lugar descubramos nuestro valor. ¿Cuánto valgo para Dios? Lo importante de esto es que el valor de algo determina la importancia y el cuidado que tenemos de ese algo. No pagaríamos una fuerte suma por algo que no tenga importancia. Y es cierto que las cosas más costosas las cuidamos más.
Sólo por un instante considere la enseñanza en Juan 10:9, Jesucristo es el portón para proteger las ovejas. La calidad de ese portón dice cuál es el valor de esas ovejas para el buen pastor. Siéntase oveja y considere que él no ha pagado una compañía de seguridad para guardarle, ni siquiera ha encargado a las huestes angelicales la tarea de ser portón. Él a título personal realiza la tarea de ser portón del redil donde usted descansa.
En Éxodo 19:5 su pueblo es considerado su especial tesoro y Romanos 8:32 nos enseña que no escatimó ni a su propio Hijo, esto sí escapa a nuestra imaginación. Dios, ¿cuánto valemos para ti? Piénselo hermano, nada es más valioso para Dios que su Hijo y lo entregó para salvarnos. Usted, para Dios, vale más que el oro. ¿Vio cuánto le costó? En la medida en que comprendamos lo mucho que valemos para Él, entenderemos el propósito de nuestras vidas.
En este proceso de renovación de actitud se requiere saber que el deseo de Dios es nuestra felicidad. Dios no sólo desea su felicidad sino que ha hecho lo necesario para que seamos felices. La felicidad es gratificante y Dios no es glorificado en que estemos tristes. La felicidad viene de nuestro interior, de donde mora Dios. No se obtiene de las circunstancias, es de manufacturación divina en el taller de nuestro corazón.
Para continuar en este empeño de provocar un cambio de actitud, piense en las dimensiones de la bendición de Dios para usted. Es ilimitada, nada la puede contener, escapa a la imaginación humana, es cosa que ojo no vio, su bendición es integral, lo comprende a usted en su totalidad. No existe un área en su vida que Dios no desee bendecir. Por lo que no hay petición ni necesidad que Dios no desee suplir.
Finalmente, mi actitud cambia al considerar lo que Dios quiere hacer por medio de mí. Se da cuenta de que Dios desea usarle y que tiene un plan definido con su vida. Hay una función específica para usted en el cuerpo de Cristo. Dios le ha dado todo lo necesario para que usted cumpla su propósito.
Saber que Dios me ha incluido en su plan me da sentido de utilidad. ¡Usted es útil para Dios! No es usted una inútil apéndice. Es un miembro útil en el proyecto divino.
De modo que atento porque, hoy, Dios hará algo maravilloso a través de usted. Renueve su actitud, llénese de bríos y salga a la conquista; El Señor irá con usted.
El mundialmente reconocido evangelista cristiano Billy Graham celebra su cumpleaños 92 el domingo. Aunque muy avanzado en años, el amado líder dijo que aún está buscando maneras de servir al Señor.
“Me sorprende cada vez que pienso en cuántos años el Señor me ha dado en esta tierra”, dijo Graham en un comunicado. “Estoy agradecido por su bendición en nuestro ministerio en la radio por más de seis décadas, pero me pregunto si hay algo más que Él tiene para que yo lleve a cabo.”
En los últimos años, Graham ha estado trabajando en un proyecto de libro, en su casa en el oeste de Carolina del Norte, sobre el proceso de envejecimiento. Él continúa asistiendo a las reuniones del Consejo de la Asociación Evangelística Billy Graham cuando es capaz y celebra los informes de los eventos como los festivales del ministerio evangelístico dirigido por su hijo, Franklin, y su nieto Will.
“Bajo el liderazgo de Franklin, el ministerio ha llegado a nuevas audiencias en nuevas formas que nunca hubiera soñado, incorporando nuevas tecnologías y estrategias creativas para compartir el mismo mensaje del amor de Dios en todo el mundo”, señaló.
En el último año, también ha recibido la visita de líderes cristianos y políticos, entre ellos el evangelista Greg Laurie del sur de California, el presidente Barack Obama y la ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin.
Sus temas de oración recientes han incluido la renovación de la iglesia en los Estados Unidos y la reactivación internacional.
Se cree que Graham ha hablado cara a cara con más gente en más lugares que cualquier persona en la historia. Ha predicado a más de 210 millones de personas en más de 185 países y su ministerio sigue llegando a millones de personas.
Su programa de radio “La Hora de Decisión”, cumplió 60 años recientemente.
“La hora de Decisión”, se transmite semanalmente en 581 estaciones de radio en los EE.UU. y en cientos de emisoras de radio a nivel internacional. El programa se puede escuchar en cinco idiomas, incluyendo Inglés, español, francés, mandarín y persa.
El programa de radio es uno de los que más tiempo ha estado en el aire en el mundo. Su primera emisión fue en vivo desde la Cruzada de Billy Graham en Atlanta, Georgia, el 5 de noviembre de 1950. Jim Kirkland, director de la radio en la BGEA, dice que el propósito del programa es y siempre ha sido “hacer conocer a Jesucristo.”
Él dijo recientemente “Queremos presentar a Jesucristo a aquellos que no están caminando con él, y construir el camino con aquellos que ya le sirven. Queremos hacer que el Evangelio de Jesucristo sea proclamado.”
Cliff Barrows, miembro de la National Religious Broadcasters Hall of Fame ha celebrado ser el anfitrión desde 1950.
Barrows destacó, “Los mensajes que Billy ha predicado en estos 60 años son tan relevantes hoy como cuando los predicó por primera vez. Dios sigue usando la fidelidad de Billy para llegar a un mundo que sufre con la Buena Nueva de Jesucristo. Damos gracias a Dios por el apoyo en oración de tantos fieles que han sido nuestros socios en el ministerio durante todos estos años.”
Tomado de Cristianos.com
Por Dr. Díaz-Pabón
El Dr. Kennedy contaba en uno de sus mensajes como un domingo en la iglesia de Walnut Creek en Reno, Texas una pareja enmascarada entró y con armas apuntaban a la congregación mientras le daban la orden de echar al pasillo sus carteras. Se lo llevaron todo.
Al otro día la comunidad se impresionaba al leer en primera plana del periódico la noticia: “Robo en una iglesia”. Después de contar esta historia Kennedy comentó: “No se ofenda, pero esto ocurre cada semana en todas las iglesias.
Claro que él no se refería a que le robaran a la iglesia sino a un robo más vergonzoso. Como nosotros, le robamos a Dios. Que seria acusación la del Dr. Kennedy. Pero más seria se torna la acusación cuando la leemos en las Escrituras de parte de Dios.
Malaquías 3:8 dice: “¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas.” ¡Ah! iglesia, que seria acusación esta que Dios hace. Dice que le hemos robado.
No olvidemos que del Señor es la tierra y su plenitud. Algunos dicen: cómo dar mi dinero a Dios si tengo que pagar el auto. -Dios dice: ah, ¿tienes auto? ese auto también es mío. Gritamos y ¿cómo llego a casa? -Dios dirá: La casa también es mía. Decimos pero y ¿qué le digo a mi esposa? -Dios dice: ¿Tienes esposa? Ella también es mía. Preguntamos: ¿Y entonces quién cuidará a mis hijos? -Dios: Tranquilo ellos también son míos, suéltalos.
Tenemos que entender esto, hasta el aliento de nuestra vida proviene de Dios. Él es dueño de todo. Por lo tanto, es él quien establece las reglas del juego. Él decidió que de lo que él nos da podemos administrar para su gloria el 90% y que el otro 10% debemos entregarlo en su casa porque a él le pertenece. Esto es, no tenemos autorización para administrar el 10%. El diezmo no se lo damos porque no es nuestro sólo entregamos lo que él estableció que le pertenece.
Robar a cualquiera es un pecado pero robar a Dios además de pecado es un gran error porque él es el juez. No le robemos a quien ha de juzgarnos. Por otro lado, cuan vergonzoso es robarle al dador de todo.
Iglesia del Señor, el plan de Dios funciona. Si todos diezmáramos en la iglesia, habría abundancia en la casa de Dios, siempre. Cuando no diezmamos, no sólo robamos a Dios sino también a la iglesia local. Sí, le robamos a la iglesia local las posibilidades de desarrollar otros proyectos, la posibilidad de expansión, la posibilidad de programas que alcancen a la comunidad.
Robamos también al mundo la esperanza de salvación. Cuántas vidas podrían ser alcanzadas con esos recursos. Y se roba a usted mismo las bendiciones que Dios ha prometido.
Malaquías 3:9 “Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado” Las consecuencias de haberle robado a Dios se ven reflejadas en toda la vida. Y toda ella se ve privada de la bendición de Dios.
Malaquías 3:10 “Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mí casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, sino os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.” Este es el único lugar de la Biblia donde vemos a Dios lanzar un desafío como este, “probadme ahora en esto”. Evidentemente el tema es de suma seriedad para Dios. ¿Por qué no hay más gente dispuesta a probar a Dios en este respecto? Les digo por qué, la avaricia se los impide, el problema se llama amor al dinero. Pablo, en Efesios 5:5, coloca la avaricia en la misma categoría de pecado que fornicación e inmundicia. Luego añade que la avaricia es idolatría. Claro que lo es, porque la avaricia es adoración a todo lo terrenal.
A través de la historia hemos tenido hombres que han decidido aceptar este reto divino y la bendición de Dios no se ha hecho esperar. Como dice la biblia NVI, Dios ha abierto las “compuertas del cielo” y ha derramado bendiciones sobre ellos.
El caso de un joven llamado Billy que comenzaba a desarrollar su pequeño negocio. Recibió un sabio consejo el cual puso en práctica durante toda su vida: “Billy debes diezmar” Comenzó a entregar el 10% de todas sus ganancias en la iglesia local y prosperó. Agradecido aumentó sus ofrendas en un 20% y su negocio continuó creciendo, lo llevó al 50% y luego al 80%. Declaró que Dios era socio mayoritario de su negocio. Cuando sus hijos terminaron sus estudios universitarios ya daba el 100% de sus ganancias pero continuaba siendo multimillonario. Tal vez lo reconozca por su apellido, Colgate. Sí, hablo de William Colgate el de Colgate/Palmolive.
Otro joven vendía queso en un carrito por los barrios de su ciudad. Un anciano le dijo: “Se honesto y diezma de todo” Lo hizo y prosperó. Seguramente que alguna vez usted se comió una rebanada de su queso. Porque sus productos se venden por doquier. Le hablo del Sr. Kraft quien dio una fortuna a la obra de Dios.
JC Penney comenzó con una pequeña tienda la cual expandió en una cadena de mega-tiendas. Su secreto fue diezmar y dar cada vez más y más a la obra de Dios.
El Sr. Heinz quien hacía salsa de tomate fue creciendo al tiempo que incrementaba sus ofrendas al Señor hasta desarrollar la enorme variedad de productos Heinz que se venden mundialmente.
Puedo continuar compartiendo historias de la vida real que afirman una y otra vez estos principios que he tratado de compartirle, pero creo que con estos ejemplos basta. Crea la promesa de Dios. Crea que si usted responde a este desafío el abrirá las ventanas de los cielos a favor suyo. Pablo escribe a la iglesia en Corinto y le dice: “Cada uno dé como propuso en su corazón:…”
Me parece que allí hay una clave maravillosa. No espere a tener para decidir dar, propóngase a dar aun cuando no tenga, para que cuando tenga pueda dar con gozo. Cuando proponemos en nuestro corazón dar, comprometemos la bendición de Dios. Dios prosperará sin dudas, a quien determina en su corazón dar de todo lo que reciba. Acepte el desafío divino, diezme. Es seguro no dude; Las compuertas del cielo se están abriendo.
¡Ah! Y si escucha a un niño en la esquina voceando: “Extra, extra Asalto en la iglesia.” No se asuste; No es con usted.
Por Luis Ángel Díaz-Pabón
Transcurría el mes de noviembre y Roberto vivía en California muy lejos de su natal Bolivia. Se acercaba la celebración de acción de gracias y él se preguntaba si este año encontraría alguna razón para dar gracias. Finalmente concluyó que no parecía haberla.
La noche del miércoles de la misma semana de acción de gracias el cuerpo de Roberto fue encontrado por sus vecinos. Las autoridades concluyeron que él se había quitado la vida. Las últimas horas en la vida de Roberto habían sido una real agonía. Sus pensamientos quedaron registrados en una carta que fue encontrada sobre su mesa.
Se auto describía como un fracasado, decía: “Soy un perdedor”. Ninguno de los varios negocios que había iniciado prosperó, había sido despedido de su empleo y no lograba que su esposa respondiera a sus llamadas telefónicas. Sus esfuerzos para cambiar terminaban en nada y su vida continuaba igual. Lo único que realmente aumentaba era su soledad. La conclusión pareció ser: “No vale la pena seguir tratando.”
Los vecinos lo describieron como buena persona, tranquilo y callado. Ninguno sospechó nada aunque les pareció extraño su encierro. A uno de sus amigos le comentó que hacía unos días había recibido la demanda de divorcio. “Esta soledad me ahoga” comentó a otro. “Ya no tiene sentido seguir intentándolo” Contó otro que él le había dicho. Pero claro que no habían juntado estas informaciones hasta que el cadáver fue descubierto.
Las autoridades dijeron que Roberto tenía más de tres días de muerto cuando fue encontrado. Ni siquiera fue echado de menos durante los primeros días. No tuvo un abrazo de apoyo, ni una palabra de aliento, ni una palmada de ánimo, ni un consejo orientador. Pero cómo recibirlo, si estaba solo.
A los cuatro días de muerto los que lo encontraron dicen que en su rostro se reflejaba un profundo vacío. ¿Cuántos secretos se llevó con él a la tumba, cuántas dudas, cuántas preguntas, cuántas malas interpretaciones, cuánta confusión y cuánto potencial?
Si alguien hubiera estado allí, ¿cuán diferente hubiera sido esta historia? Si alguien le hubiese hablado, visitado, llamado. Si él hubiese hablado, si él hubiese preguntado, si hubiera buscado ayuda. Creo que no hubiese sido difícil ayudarlo.
¿Pero qué hacer cuando se encierran?
La vida es para ser vivida en conjunto. Dios nos diseño como seres gregarios y estableció que no es bueno que el hombre esté solo. En el encierro no hay salud. En el aislamiento no hay edificación y en el desierto no hay desarrollo. Nuestra realización como hijos de Dios se da en función de dar y recibir, de ayudar y ser ayudado, de ministrar y ser bendecido. Y para todo esto nos necesitamos los unos a los otros.
No se puede olvidar que las tormentas son pasajeras y que después de la peor oscuridad siempre sale el sol. Las palabras de Jesús fueron: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.”
Como ve todos nos cargamos en algún momento, no es cosa extraña. Pero todos tenemos un lugar de descanso en Jesús. No se sienta ansioso por no saber cómo descansar. Sólo llegue a él y él le hará descansar, esa es su especialidad.
Jesús dijo que estaría con sus discípulos todos los días de sus vidas. Por lo tanto basta ser un discípulo de Jesús para tener la garantía de su presencia. Quien tiene a Jesucristo nunca estará solo.
Le ruego, no olvide la experiencia de Roberto, porque las autoridades dicen que él se suicidó, pero yo sé que la soledad… lo mató.
Por Dr. Díaz-Pabón
¿Por qué creer que el tiempo de los milagros ha pasado? Algunos han dicho que ocurrieron sólo con el propósito de establecer la iglesia en sus inicios, luego de lo cual ya no son necesarios. Para otros son el refugio de aquellos que no tienen recursos económicos para pagar un buen tratamiento médico. Y no falta quien simplemente niega la existencia de ellos, alegando que son puros engaños y manipulación de las emociones o de la ignorancia.
Sin duda alguna la iglesia nació bajo una manifestación milagrosa asombrosa. Pero qué razón podemos tener para creer que ya no son necesarios. Claro que cualquiera puede tomar unos versículos de la Biblia y preparar una enseñanza o dar un discurso. Pero cuando se trata de milagros necesitamos depender totalmente de Dios, rendirnos y quebrantar nuestros corazones en la espera confiada de que el Dios que prometió hacerlo, cumplirá su promesa.
Esto demanda una entrega plena o fracasaremos en el proceso. Quien pretenda negar la pertinencia de los milagros hoy, tendrá que sincerarse y aceptar que en su frustrado proceso prefirió elegir una teología anti bíblica y acomodaticia. El hecho de que yo no sea santo, no niega la santidad como una verdad escritural; sólo porque que yo no logre ver a Dios, no significa que él no exista o el que yo no logre el desarrollo económico deseado, no dice que Dios no esté interesado en mis finanzas.
Hebreos 13:8 dice: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.” Esa es una realidad de actualidad. Dios siempre ha sido un Dios de milagros. No sólo durante el ministerio de Jesucristo en la tierra sino desde siempre. Doquiera hubo un hombre dispuesto a creerle a Dios, él extendió su mano para operar milagros.
Al conversar con gente sobre los milagros hoy, me sorprende oírlos decir que eso ocurre en otros lugares. Parece que muy pocos creen que son para nosotros aquí y ahora. Siempre desean oír historias sobre cómo Dios lo hizo en otros lugares. Pero en ocasiones siento que sólo desean escuchar fascinantes historias para entretenerse con algo de “ficción espiritual”.
Cuando llegué a España por primera vez, recuerdo que un misionero me dijo: “Acá en Europa la gente es muy de la cabeza y poco del corazón de manera que no espere los milagros a los que está acostumbrado en América.” Dios me auxilió hablando a mi corazón. Sentí que el Señor me decía no le creas, yo soy el mismo aquí y en cualquier lugar. Después de la cruzada el misionero me dijo nunca habíamos visto tantos milagros, no creí que podía ocurrir aquí.
Luego viajamos a Portugal y Dios hizo milagros igualmente. Viajamos hasta Holanda y la manifestación divina no fue menor. En cada país donde he estado en las pasadas tres décadas he visto la mano de Dios haciendo milagros. En Vigo España escuché a un futbolista del equipo de Suiza testificar que aquella noche Dios le había sanado a él un músculo atrofiado en su muslo, a su madre del corazón y a su esposa de un tumor. Pensé que eran demasiados milagros para una sola familia y luego escuché su historia. Al leer que visitaríamos España ellos decidieron viajar desde Suiza creyendo que Dios habría de sanarlos. Y claro que Dios siempre honrará la fe de gente así de comprometida.
Confesémoslo, ¡Dios no ha cambiado!, sigue haciendo milagros. Durante una gira por Ucrania mi intérprete me decía aquí la cosa es difícil y se lo digo para que no tenga falsas expectativas. Una vez más Dios superó nuestras expectativas. En cada ciudad a donde fuimos vimos milagros maravillosos de Dios.
Pensar que solo los pobres reciben milagros es ignorar que hay enfermedades incurables y que todo el dinero del mundo no puede comprar la cura de ellas. Es creer que un rico no puede ver la mano divina respondiendo a sus oraciones. Cuantas veces he visto a ricos, a famosos y a líderes influyentes llorar como niños en la presencia de Dios al ver la preciosa misericordia divina supliendo sus necesidades más íntimas y en a menudo sus enfermedades incurables ser sanadas.
Quien se confiesa ateo o que simplemente no cree en milagros está confesando su ignorancia o frustración personal. Alguna vez me he perdido buscando la dirección de un lugar donde tendría que predicar. Le aseguro que pensé en algún momento que la dirección no existía o que estaba equivocada. Una y otra vez descubro que la dirección sí existía y que el equivocado era yo y no el pastor que me invitó.
En Panamá, un afamado abogado y periodista radial me atacaba diariamente durante el desarrollo de nuestra cruzada en Colón. Decía que yo era un impostor, que pagaba a la gente para que se fingiera enferma y se burlaba de mí llamándome brujo, hipnotista además lanzaba desafíos para que le hiciera un milagro a él.
Pues bien, no fue necesario. Una noche trajeron una niña que sufría daño cerebral desde el vientre de su madre. Caminaba con unos aparatos ortopédicos que desde el cuello hasta las piernas la sostenían con correas. La criaturita de unos doce años se movía como un robot. Ella creyó a Dios y recibió el milagro. Ante los ojos de miles de personas se quitó el aparato ortopédico y caminaba libremente.
¿Que qué conexión tenía la niña, con el abogado/periodista? Que el periodista había dirigido la campaña de recaudación de fondos para llevar la niña a Houston para ser operada a fin de que pudiera caminar con aquellos aparatos ortopédicos. Él conocía de primera mano el caso y la severidad del daño cerebral de la niña. Aunque no sé si el periodista se convirtió a Cristo, sé que sus ataques cesaron y apoyó la campaña testificando que los milagros eran reales.
Amigo, Jesucristo sigue siendo el mismo. No hay límites a su amor y poder. Su bendición está al alcance de la mano. Y no olvide, estamos hablando de milagros no de “ficción espiritual”.
Le espero en la próxima cruzada.
2 de August del 2010 noticias

Ricardo Rodríguez, Danny Berríos y el evangelista Luis Ángel Díaz-Pabón participaron como invitados especiales.
Maracaibo, 2 de agosto de 2010 (ChristianEditing) – La comunidad cristiana evangélica de Venezuela celebró su Fiesta de Pentecostés el pasado fin de semana, con el estadio olímpico “Pachencho” Romero, en Maracaibo, Zulia, a escenario lleno.
Al menos 45 mil personas se congregaron cada día del fin de semana en la Fiesta de Pentecostés para clamar paz y prosperidad para Venezuela y el mundo. La actividad organizada por la Iglesia La Cruz contó con la participación de Danny Berríos y Ricardo Rodríguez, cantantes internacionales. La predicación estuvo a cargo del evangelista Luis Ángel Díaz-Pabón.
La coral de la Iglesia La Cruz animó al público con sus alabanzas, en tanto que una pantalla humana llevó un mensaje de unión y paz a todos los presentes.
Luisa Percefield, coordinadora de medios, explicó que se trata de un agasajo que año tras año se realiza rememorando la manifestación del Espíritu Santo: “Pentecostés significa que 50 días después de la resurrección de Jesús, Dios envió al Espíritu Santo a convivir entre nosotros”.
Cerca de 32 comisiones de trabajo organizaron la celebración de Pentecostés y al menos tres mil personas conformaron el comité de voluntarios encargado de planificar, ordenar y dirigir a los asistentes, con un operativo de seguridad y asistencia médica de cientos de personas.
Noches de entusiasmo evangelista
El reverendo Díaz-Pabón comentó para esta nota que “Dios honró la fe de su pueblo; algunos de los organizadores testificaron que la asistencia del viernes, por ejemplo, se calculó en 30,000 personas, la mayor en los 14 años de celebración”.
“Llegó gente de todo el país”, dijo el evangelista. “Aún representantes de iglesias de la capital venezolana. Dios nos mostró que Pentecostés es un legado, y el pueblo respondió con entusiasmo a la Palabra. La repuesta a los llamados de conversión fue impresionante. Los rostros mostraban sincero arrepentimiento y las lágrimas evidenciaban el profundo toque divino”.
Díaz-Pabón narró que “los milagros fueron otro testimonio vivo de la manifestación del poder de Dios. Una enfermera lloraba al descubrir que su niña de dos años había recibido un milagro. Dos hernias en el ombligo desaparecieron durante la oración. Dos personas abandonaron las sillas de ruedas. Una mujer a gritos me decía que su tumor había desaparecido y un hombre lloraba porque ya no le dolía el pecho”.
El sábado la lluvia retuvo a mucha gente en las casas pero nuevamente miles de personas aceptaron a Jesús y cientos de manos se levantaron para testificar que habían recibido un milagro, se dijo.
Díaz-Pabón comentó en su página web que “una mujer bajo tratamiento de quimioterapia sufrió la fractura de su pelvis, llegó a la cruzada en silla de ruedas y Dios sanó su tumor y su pelvis. Abandonó la silla de ruedas tomó a su hija en sus brazos como testimonio de que estaba totalmente sana. Su gesto arrancó aplausos y alabanzas del pueblo”, escribió.
El evangelista también contó que un joven levantaba su camisa para mostrar que el tumor de su pecho había desaparecido. “Una niña testificó que su ojo derecho estaba torcido y durante la oración sintió algo que la tocó, luego al mostrarse a su madre ella le dijo que el ojo estaba derecho. Era evidente el milagro ocurrido”.
Díaz-Pabón relató que “un niño de unos siete años me llamaba llorando y al atenderlo me comunicó que había recibido algo de Dios y de inmediato me mostró. Me dijo: Antes mis pies estaban así y abrió sus piecitos en direcciones opuestas y me dijo pero Dios me los enderezó. Caminaba perfectamente y su padre glorificaba a Dios por el poderoso milagro”.
La noche del domingo comenzó con cierta tensión porque llovía más que el sábado. “Pero pronto nos dimos cuenta de que hoy el pueblo no se dejaría vencer por la lluvia; la asistencia fue impresionante: El estadio olímpico estaba virtualmente lleno, más miles de personas en el terreno”.