Temprano en la noche, ya el lugar se quedó pequeño para la multitud. Muchas personas me han escrito diciendo que no pudieron encontrar estacionamiento, otros que después de un buen rato de pie se tuvieron que ir o que simplemente no pudieron entrar.
Un pastor comentaba, “Esto lo tenemos que llevar a otro nivel” y otro pastor testificaba “Siento que esto es sólo un aperitivo espiritual, Dios desea darnos mucho más y propongo que trabajemos para una cruzada formal donde podamos alcanzar a toda la comunidad”.
Yo en lo personal debo decir que sin duda, la bendición superó por mucho a la multitud allí congregada. El precioso ambiente espiritual durante la adoración, la unción bajo la que ministró Danny, el derramamiento del Espíritu sanando enfermos y salvando vidas fueron cosas impresionantes. No tuvimos lugar para acomodar a los que respondieron al llamado pero el Señor sí encontró lugar en cientos de corazones. Las lágrimas bañaron el rostro de un pueblo a quien Dios quiso consolar y sanar espiritualmente.
Sé que el alcance de lo ocurrido anoche todavía no lo vemos en plenitud. Gradualmente iremos descubriendo que lo sucedido es mayor que lo que vimos a simple vista. Dios prepara su ambiente para una visitación espiritual de proporciones mayúsculas. En medio de la crisis económica, moral y espiritual que nuestro país atraviesa Dios nos hace escuchar su voz diciendo “Yo sigo siendo la única alternativa”.
Siempre, estos ambientes convulsos y amenazantes han provocado que los pueblos se tornen a Dios buscando el oportuno socorro. Veo que nuestro pueblo lo está haciendo y la repuesta divina es inmediata.
El ministerio de los hermanos Wesley libró de la bancarrota económica y espiritual a Inglaterra. Hoy Cristo sigue siendo la única opción que tenemos. La repuesta a la crisis financiera que vivimos no es de naturaleza política, la solución a tantos males sociales no viene de los hombres. Nuestro pueblo necesita escuchar el mensaje esperanzador de la cruz. Tenemos que volver a la senda antigua.
En repuesta al impulso del Espíritu Santo estamos coordinando varias giras con el propósito de impactar espiritualmente algunos de los lugares más vulnerables en nuestro país. Acabo de llegar de Arizona, ayer en Tampa, Florida y próximamente en Tennessee. Se organizan grupos de líderes y pastores para la coordinación de eventos evangelísticos que tomarán lugar durante los próximos meses y en el transcurso del 2011.
Suplico su ayuda y respaldo en esta cruzada de fe. Sin sus oraciones no podremos avanzar como Dios quiere y los eventos no tendrán la penetración espiritual que se requiere. Estamos levantando un ejército de intercesores internacional. Hay personas que están siendo movidas por el Señor a acompañarnos en oración en muchos países y mi deseo es que tengamos gente orando las veinticuatro horas del día. Solo así estos muros serán conmovidos.
Dios está intensificando el espíritu de oración en mí y en muchos otros a través del mundo. El Señor me habló diciendo: “Este ministerio no avanzará por el ingenio humano sino por el poder de mi Espíritu Santo”. La mano de Dios no la moverá nuestro intelecto sino la fe. Por eso ruego sus oraciones y apoyo en el Señor.
Por las almas, Pastor Díaz-Pabón




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Por Dr. Díaz-Pabón
¿Por qué creer que el tiempo de los milagros ha pasado? Algunos han dicho que ocurrieron sólo con el propósito de establecer la iglesia en sus inicios, luego de lo cual ya no son necesarios. Para otros son el refugio de aquellos que no tienen recursos económicos para pagar un buen tratamiento médico. Y no falta quien simplemente niega la existencia de ellos, alegando que son puros engaños y manipulación de las emociones o de la ignorancia.
Sin duda alguna la iglesia nació bajo una manifestación milagrosa asombrosa. Pero qué razón podemos tener para creer que ya no son necesarios. Claro que cualquiera puede tomar unos versículos de la Biblia y preparar una enseñanza o dar un discurso. Pero cuando se trata de milagros necesitamos depender totalmente de Dios, rendirnos y quebrantar nuestros corazones en la espera confiada de que el Dios que prometió hacerlo, cumplirá su promesa.
Esto demanda una entrega plena o fracasaremos en el proceso. Quien pretenda negar la pertinencia de los milagros hoy, tendrá que sincerarse y aceptar que en su frustrado proceso prefirió elegir una teología anti bíblica y acomodaticia. El hecho de que yo no sea santo, no niega la santidad como una verdad escritural; sólo porque que yo no logre ver a Dios, no significa que él no exista o el que yo no logre el desarrollo económico deseado, no dice que Dios no esté interesado en mis finanzas.
Hebreos 13:8 dice: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.” Esa es una realidad de actualidad. Dios siempre ha sido un Dios de milagros. No sólo durante el ministerio de Jesucristo en la tierra sino desde siempre. Doquiera hubo un hombre dispuesto a creerle a Dios, él extendió su mano para operar milagros.
Al conversar con gente sobre los milagros hoy, me sorprende oírlos decir que eso ocurre en otros lugares. Parece que muy pocos creen que son para nosotros aquí y ahora. Siempre desean oír historias sobre cómo Dios lo hizo en otros lugares. Pero en ocasiones siento que sólo desean escuchar fascinantes historias para entretenerse con algo de “ficción espiritual”.
Cuando llegué a España por primera vez, recuerdo que un misionero me dijo: “Acá en Europa la gente es muy de la cabeza y poco del corazón de manera que no espere los milagros a los que está acostumbrado en América.” Dios me auxilió hablando a mi corazón. Sentí que el Señor me decía no le creas, yo soy el mismo aquí y en cualquier lugar. Después de la cruzada el misionero me dijo nunca habíamos visto tantos milagros, no creí que podía ocurrir aquí.
Luego viajamos a Portugal y Dios hizo milagros igualmente. Viajamos hasta Holanda y la manifestación divina no fue menor. En cada país donde he estado en las pasadas tres décadas he visto la mano de Dios haciendo milagros. En Vigo España escuché a un futbolista del equipo de Suiza testificar que aquella noche Dios le había sanado a él un músculo atrofiado en su muslo, a su madre del corazón y a su esposa de un tumor. Pensé que eran demasiados milagros para una sola familia y luego escuché su historia. Al leer que visitaríamos España ellos decidieron viajar desde Suiza creyendo que Dios habría de sanarlos. Y claro que Dios siempre honrará la fe de gente así de comprometida.
Confesémoslo, ¡Dios no ha cambiado!, sigue haciendo milagros. Durante una gira por Ucrania mi intérprete me decía aquí la cosa es difícil y se lo digo para que no tenga falsas expectativas. Una vez más Dios superó nuestras expectativas. En cada ciudad a donde fuimos vimos milagros maravillosos de Dios.
Pensar que solo los pobres reciben milagros es ignorar que hay enfermedades incurables y que todo el dinero del mundo no puede comprar la cura de ellas. Es creer que un rico no puede ver la mano divina respondiendo a sus oraciones. Cuantas veces he visto a ricos, a famosos y a líderes influyentes llorar como niños en la presencia de Dios al ver la preciosa misericordia divina supliendo sus necesidades más íntimas y en a menudo sus enfermedades incurables ser sanadas.
Quien se confiesa ateo o que simplemente no cree en milagros está confesando su ignorancia o frustración personal. Alguna vez me he perdido buscando la dirección de un lugar donde tendría que predicar. Le aseguro que pensé en algún momento que la dirección no existía o que estaba equivocada. Una y otra vez descubro que la dirección sí existía y que el equivocado era yo y no el pastor que me invitó.
En Panamá, un afamado abogado y periodista radial me atacaba diariamente durante el desarrollo de nuestra cruzada en Colón. Decía que yo era un impostor, que pagaba a la gente para que se fingiera enferma y se burlaba de mí llamándome brujo, hipnotista además lanzaba desafíos para que le hiciera un milagro a él.
Pues bien, no fue necesario. Una noche trajeron una niña que sufría daño cerebral desde el vientre de su madre. Caminaba con unos aparatos ortopédicos que desde el cuello hasta las piernas la sostenían con correas. La criaturita de unos doce años se movía como un robot. Ella creyó a Dios y recibió el milagro. Ante los ojos de miles de personas se quitó el aparato ortopédico y caminaba libremente.
¿Que qué conexión tenía la niña, con el abogado/periodista? Que el periodista había dirigido la campaña de recaudación de fondos para llevar la niña a Houston para ser operada a fin de que pudiera caminar con aquellos aparatos ortopédicos. Él conocía de primera mano el caso y la severidad del daño cerebral de la niña. Aunque no sé si el periodista se convirtió a Cristo, sé que sus ataques cesaron y apoyó la campaña testificando que los milagros eran reales.
Amigo, Jesucristo sigue siendo el mismo. No hay límites a su amor y poder. Su bendición está al alcance de la mano. Y no olvide, estamos hablando de milagros no de “ficción espiritual”.
Le espero en la próxima cruzada.
2 de August del 2010 noticias

Ricardo Rodríguez, Danny Berríos y el evangelista Luis Ángel Díaz-Pabón participaron como invitados especiales.
Maracaibo, 2 de agosto de 2010 (ChristianEditing) – La comunidad cristiana evangélica de Venezuela celebró su Fiesta de Pentecostés el pasado fin de semana, con el estadio olímpico “Pachencho” Romero, en Maracaibo, Zulia, a escenario lleno.
Al menos 45 mil personas se congregaron cada día del fin de semana en la Fiesta de Pentecostés para clamar paz y prosperidad para Venezuela y el mundo. La actividad organizada por la Iglesia La Cruz contó con la participación de Danny Berríos y Ricardo Rodríguez, cantantes internacionales. La predicación estuvo a cargo del evangelista Luis Ángel Díaz-Pabón.
La coral de la Iglesia La Cruz animó al público con sus alabanzas, en tanto que una pantalla humana llevó un mensaje de unión y paz a todos los presentes.
Luisa Percefield, coordinadora de medios, explicó que se trata de un agasajo que año tras año se realiza rememorando la manifestación del Espíritu Santo: “Pentecostés significa que 50 días después de la resurrección de Jesús, Dios envió al Espíritu Santo a convivir entre nosotros”.
Cerca de 32 comisiones de trabajo organizaron la celebración de Pentecostés y al menos tres mil personas conformaron el comité de voluntarios encargado de planificar, ordenar y dirigir a los asistentes, con un operativo de seguridad y asistencia médica de cientos de personas.
Noches de entusiasmo evangelista
El reverendo Díaz-Pabón comentó para esta nota que “Dios honró la fe de su pueblo; algunos de los organizadores testificaron que la asistencia del viernes, por ejemplo, se calculó en 30,000 personas, la mayor en los 14 años de celebración”.
“Llegó gente de todo el país”, dijo el evangelista. “Aún representantes de iglesias de la capital venezolana. Dios nos mostró que Pentecostés es un legado, y el pueblo respondió con entusiasmo a la Palabra. La repuesta a los llamados de conversión fue impresionante. Los rostros mostraban sincero arrepentimiento y las lágrimas evidenciaban el profundo toque divino”.
Díaz-Pabón narró que “los milagros fueron otro testimonio vivo de la manifestación del poder de Dios. Una enfermera lloraba al descubrir que su niña de dos años había recibido un milagro. Dos hernias en el ombligo desaparecieron durante la oración. Dos personas abandonaron las sillas de ruedas. Una mujer a gritos me decía que su tumor había desaparecido y un hombre lloraba porque ya no le dolía el pecho”.
El sábado la lluvia retuvo a mucha gente en las casas pero nuevamente miles de personas aceptaron a Jesús y cientos de manos se levantaron para testificar que habían recibido un milagro, se dijo.
Díaz-Pabón comentó en su página web que “una mujer bajo tratamiento de quimioterapia sufrió la fractura de su pelvis, llegó a la cruzada en silla de ruedas y Dios sanó su tumor y su pelvis. Abandonó la silla de ruedas tomó a su hija en sus brazos como testimonio de que estaba totalmente sana. Su gesto arrancó aplausos y alabanzas del pueblo”, escribió.
El evangelista también contó que un joven levantaba su camisa para mostrar que el tumor de su pecho había desaparecido. “Una niña testificó que su ojo derecho estaba torcido y durante la oración sintió algo que la tocó, luego al mostrarse a su madre ella le dijo que el ojo estaba derecho. Era evidente el milagro ocurrido”.
Díaz-Pabón relató que “un niño de unos siete años me llamaba llorando y al atenderlo me comunicó que había recibido algo de Dios y de inmediato me mostró. Me dijo: Antes mis pies estaban así y abrió sus piecitos en direcciones opuestas y me dijo pero Dios me los enderezó. Caminaba perfectamente y su padre glorificaba a Dios por el poderoso milagro”.
La noche del domingo comenzó con cierta tensión porque llovía más que el sábado. “Pero pronto nos dimos cuenta de que hoy el pueblo no se dejaría vencer por la lluvia; la asistencia fue impresionante: El estadio olímpico estaba virtualmente lleno, más miles de personas en el terreno”.
Mi joven amigo Cesar Mejía me compartió esta fábula. Después de leerla sentí que había aprendido algo bueno de este camello y me pareció que tal vez a usted le gustaría leerla.
El Asno y el Camello
Un asno y un camello caminaban juntos. El camello se movía con pasos largos y pausados. El asno se movía impacientemente tropezándose de vez en cuando.
Al fin el asno dijo a su compañero:
¿Cómo es que me encuentro siempre con problemas, cayéndome y haciéndome rasguños en las patas, a pesar de que miro cuidadosamente al suelo mientras camino, mientras que tú que nunca pareces ser consciente de lo que te rodea, con tus ojos fijos en el horizonte, mantienes un paso tan rápido y fácil en apariencia?
Respondió el camello:
Tu problema es que tus pasos son demasiados cortos y cuando has visto algo es demasiado tarde para corregir tus movimientos. Miras a tu alrededor y no evalúas lo que ves. Piensas que la prisa es velocidad, imaginas que mirando puedes ver, piensas que ver cerca es lo mismo que ver lejos. Supones que yo miro el horizonte, aunque en realidad sólo contemplo hacia el frente como modo de decidir qué hacer cuando lo lejano se convierta en cercano. También recuerdo lo que ha sucedido antes y así no necesito mirar hacia atrás y tropezar una vez más.
Por Dr. Díaz-Pabón
“Porque había sanado a muchos;
de manera que por tocarle,
cuantos tenían plagas caían sobre él.”
Marcos 3:10
Endemias, Epidemias y Pandemias. La historia de la humanidad se puede organizar utilizando las plagas que golpearon a cada civilización. Mas ese no es mi propósito hoy, sino más bien proponer la pregunta ¿A dónde acudiremos con nuestras plagas?
Muestra de esas plagas históricas es la Peste bubónica. Es una terrible enfermedad que se ha extendido en forma de pandemia varias veces a lo largo de la historia. En el siglo XIV la devastadora pandemia asoló Europa y se estima, mató unos 25 millones de personas, cerca de un tercio de la población del continente. La peste se contagia por las pulgas con la ayuda de la rata negra y heces contaminadas. ¿Se imagina lo que sería una plaga de esa naturaleza en nuestros días? ¿A quién acudiríamos?
No hay plagas hoy o nos estamos acostumbrando a ellas. ¿Cuántos abortos inducidos se realizan en el mundo? Algunas fuentes calculan que sea realizan entre 50 y 60 millones de abortos anualmente. De 50 a 60 millones de niños a los que se les privó de la vida antes de nacer. No se qué opina usted, pero de seguro que los niños consideran esto como una horrible plaga.
Dicho de otra manera, a nivel mundial 35 de cada mil mujeres en edad fértil, es decir de entre 15 y 44 años, tienen un aborto anual. A esto se le suma el hecho de que se calcula que en el mundo mueren anualmente entre 70 mil y 200 mil mujeres a causa de abortos inseguros. Y me pregunto, ¿quién podrá ayudar?
Hablemos de otra plaga, el divorcio. En Estados Unidos se separa una de cada dos parejas, en Europa una de cada cuatro. Más asombroso aun es saber que algunos estudios incluso indican que pronto se producirán más separaciones que matrimonios.
Pueblo amado, otras plagas pueden ser contra la salud o contra algún componente social pero esta afecta las bases de la raza humana, el fundamento de nuestra sociedad y toca de cerca el tuétano mismo del eterno propósito de Dios. Este es un ataque directo que debilita de manera formidable los cimientos de nuestra esencia. Si dejamos de ser familia, ¿qué seremos?
Los anuarios demográficos de Naciones Unidas revelan que ”la mayoría de los casos de divorcio en 62 países suceden antes de finalizar el cuarto año de matrimonio”. Esta plaga sabe cuando atacar. Es oportunista. Y nuestra sociedad, cual barco de lujo apunto de naufragar, eleva un desesperado SOS. Pero ¿a quién lo dirige? y lo que es más importante, ¿quién lo escuchará? o ¿quién lo responderá?
En 72 por ciento de las 56 sociedades más importantes del momento, el adulterio es frecuente. Lo interesante es que en todas ellas el adulterio es ilegal. Por lo tanto, el problema no es de derecho. Las leyes pueden estar bien redactadas pero si no hay corazones sanos que deseen obedecer, de nada sirve.
La plaga que nos azota en este siglo es moral. Necesitamos un serio cambio en el corazón del hombre. En tiempo de Jesús el evangelio según Marcos registra que: “cuantos tenían plagas caían sobre él”. ¿Por qué? Porque sólo él tenía el poder de librarlos. Hoy Jesús sigue siendo la única alternativa. No tenemos otra opción. Las estadísticas muestran el fracaso de las instituciones de gobierno y religiosas. Abramos los ojos, nuestra sociedad cae. Pero sobre qué o quién. Imitemos a los antiguos, caigamos sobre Jesús.
El clamor se sigue oyendo: “Y ahora, ¿A quién acudir?” Jesucristo una vez más responde: “Yo Soy… Tu único salvador.” El Señor cuenta con nosotros, prediquemos.
Hemos llegado al final de la jornada de Fiesta de Pentecostés en Maracaibo. No encuentro palabras para comunicar con fidelidad lo que hemos vivido esta noche. Daba la impresión de que la noche no terminaría. Más milagros, más testimonios, más conversiones y el Espíritu Santo no dejaba de hacer cosas.
La noche comenzó con cierta tensión por que llovía más que ayer. Pero pronto nos dimos cuenta de que hoy el pueblo no se dejaría vencer por la lluvia. La asistencia fue impresionante. El Estadio Olímpico estaba virtualmente lleno más miles de personas en el terreno. No solo el pueblo llego, sino también funcionarios de gobierno tanto locales como estatales. Entre ellos se destacó la presencia del gobernador del Estado de Zulia, Dr. Pablo Pérez Alvarez y su esposa.
La cantidad de convertidos de esta noche no ha sido calculada con exactitud pero lo cierto es que entre 10,000 y 15,000 personas respondieron al llamado, sólo hoy. ¡Gloria a Dios! Fue cosa impresionante. Vimos la gloria de Dios. Rostros bañados en lágrimas, personas postradas en el suelo en señal de arrepentimiento, familias enteras orando juntos fundidos en abrazos interminables. ¿Qué puedo decir que exprese lo vivido? No hay palabras.
Luego llegó el momento de los milagros. Más de 15 personas fueron sanadas de hernias, muchísimos de tumores, de sordera, de la vista, de los huesos y de tantas otras cosas. Madres llevaban sus hijos al altar para dar testimonio. Una joven a gritos testificaba haber sido sanada de su oído sordo.
Un hombre que por años había dependido de una silla de ruedas la empujaba por toda la plataforma alegre de poder caminar después de tantos años. Una madre cuenta que su niño había sido operado y el “pipí” del niñito le quedó con un hueco. El dolor era tal que no podía tocarlo ni para el aseo rutinario, muchos menos para medicarlo. Dios esta noche no sólo le quitó el dolor sino que selló el huequito.
Hermanos, esto no tiene fin. Una doctora en medicina subió con los medicamentos que tomaba para el corazón. Dijo que era candidata a trasplante de corazón, llegó con gran dolor en el pecho. Fue sanada, tiro los medicamentos y en lágrimas dio testimonio de Cristo, el médico de los médicos.
Podría continuar contándoles pero sé que ya es demasiado.
Finalmente le doy las gracias por sus oraciones y respaldo. Gracias por identificarse de una manera tan maravillosa, durante este fin de semana, con este ministerio. Dios le recompensará con abundancia de bendiciones en todos los aspectos de su vida.
Un abrazo.
Por las almas,
Dr. Díaz-Pabón
Hoy la lluvia retuvo a mucha gente en las casas pero la lluvia de bendición y milagros fue mayor. Nuevamente miles de personas aceptaron a Jesús y cientos de manos se levantaron para testificar que habían recibido un milagro.
Una mujer bajo tratamiento de quimioterapia sufrió la fractura de su pelvis. Llegó a la cruzada en silla de ruedas. Dios sanó su tumor y su pelvis. Abandonó la silla de ruedas tomó a su hija en sus brazos como testimonio de que estaba totalmente sana. Su gesto arrancó aplausos y alabanzas del pueblo.
Un joven levantaba su camisa para mostrar que el tumor de su pecho había desaparecido. Una niña testificó que su ojo derecho estaba torcido y durante la oración sintió algo que la tocó, luego al mostrarse a su madre ella le dijo que el ojo estaba derecho. Era evidente el milagro ocurrido.
Un niño de unos siete años me llamaba llorando y al atenderlo me comunicó que había recibido algo de Dios y de inmediato me mostró. Me dijo: Antes mis pies estaban así y abrió sus piecitos en direcciones opuestas y me dijo pero Dios me los enderezó. Caminaba perfectamente y su padre glorificaba a Dios por el poderoso milagro.

Los milagros fueron muchos y sentimos que cadenas fueron quebradas por el Señor. La Cruzada entró en otra dimensión. Sé que hoy ocurrió algo diferente, no lo puedo explicar pero se rompió un bloqueo y fluyó la bendición de manera superabundante.
Se prepara el ambiente para llegar a otras ciudades en Venezuela y por eso es necesario comenzar a orar. No podemos olvidar que mañana domingo será el gran cierre de la campaña y esperamos que sea de mayor bendición aun. Veremos más milagros, más convertidos y la mayor asistencia de los tres días.
Continuemos en oración.
Por las almas,
Dr. Díaz-Pabón
Dios honró la fe de su pueblo. Algunos de los organizadores testifican que en los 14 años de celebración este es el viernes de mayor asistencia. La asistencia hoy se calculó en unas 30,000 personas. Llegó gente de todo el país. Aun representantes de iglesias en la capital venezolana.
Dios nos mostró que Pentecostés es un legado y el pueblo respondió con entusiasmo a la palabra. La repuesta al llamado fue cosa impresionante. Más de 4,000 personas llegaron al altar. Los rostros mostraban sincero arrepentimiento y las lágrimas evidenciaban el profundo toque divino. Aun de los labios de líderes como el Rdo. Mora y Danny Berrios salieron expresiones de testimonio como: “Esta ha sido una noche única”.
Los milagros fueron otro testimonio vivo de la manifestación del poder de Dios. Una enfermera lloraba al descubrir que su niña de dos años había recibido un milagro. Dos hernias en el ombligo desaparecieron durante la oración. La enfermera/madre llevó la niña a una doctora que estaba junto a ella la cual igualmente confirmaba entusiasmada que las hernias habían desaparecido. ¡Gloria a Dios!
Dos personas abandonaron las sillas de ruedas. Una mujer a gritos me decía que su tumor había desaparecido y un hombre lloraba porque ya no le dolía el pecho. Hermanos la lista sigue pero debemos dejar algo para mañana.
Sólo deseaba comentarles esto para dar las gracias por sus oraciones y pedirle que continúen orando porque faltan dos días.
Creo que cada noche será mayor. Aumentará la asistencia, las conversiones, los milagros, las sanidades y el poder de Dios ministrando a través de su palabra.
Gloria a Dios por todo esto y gracias por sus oraciones. Pero por favor, no cese en su oración porque la batalla no ha terminado. Me comunicaré mañana. Danny Berrios les envía saludos.
Por las almas,
Luis Ángel Díaz-Pabón
Hace unas horas llegamos a Venezuela donde hay gran expectativa en cuanto a lo que Dios hará durante este fin de semana. Sin duda alguna el ambiente de fe en el que se mueve este pueblo es impresionante. Se respira una atmosfera de victoria que no permite la más mínima duda.
Aun así es indispensable levantar un clamor internacional respaldando lo que Dios está haciendo aquí en Maracaibo. En las altas esferas se ha manejado la intención de obstruir la cruzada pero el Señor ha mantenido las puertas abiertas y el pueblo continúa trabajando aceleradamente. Las lluvias han azotado, la intención de cancelación nos amenaza, algunos de los participantes pierden sus maletas y en el aeropuerto tienen problemas para retirar sus materiales. Entonces ¿dónde está la victoria?
La victoria consiste en que nunca he sentido a este pueblo tan motivado, movido en fe, trabajando con tanto entusiasmo, confesando la verdad de Dios sin considerar siquiera las amenazas del diablo y a los pastores unidos por una misma causa: Dar gloria Dios ganando almas para Cristo. Ya el Estadio Olímpico “Pachencho” Romero, con la capacidad de acomodar a más de 46,000 personas, está listo para la Cruzada. Los equipos, la decoración, la publicidad y miles de sillas adicionales están listos para que hoy viernes en la noche comience la gran celebración.
Por lo tanto, sólo tengo una petición especial para usted. Pase este mensaje, envíe un llamado urgente de oración a toda persona que pueda. Utilice todos los medios a su alcance para mover gente a la oración y a la fe. Estamos en guerra pero la victoria es nuestra. Venezuela necesita hoy su respaldo. Entremos en acuerdo, confesando la bendición de Dios sobre este país, creamos que miles de vidas serán salvas e igualmente los enfermos sanados.
Gracias por sostener nuestros brazos en este importante momento.
Por las almas,
Dr. Díaz-Pabón
Por Luis Ángel Díaz-Pabón
Cómo disfrutamos viendo a aquellos que se alegran con cada detalle de la vida. Pero es triste la vida de los que encuentran una falta en cada cosa. Comprendamos que la gratitud comienza con la actitud. Hay gente que celebra el brillo de cada fruta, sin embargo otros sólo recuerdan las manchas.
Quien vive lamentándose en su desdicha se torna insensible a las bendiciones. Hace años mientras predicaba en Haití escuchaba a un alegre pastor testificar las bendiciones que Dios le había dado. Me mostraba con entusiasmo sus lindos zapatos que por hermosos colgaban de la pared en la choza donde vivía con su esposa y cinco hijos. Me pareció extraño que los zapatos colgaran como si estuvieran parados en la pared.
Cuando marchábamos al culto el pastor tomó su único par de zapatos de la pared y pude ver que se sostenían de un clavo por el hueco de su suela. El pastor con entusiasmo ponía cartón dentro de sus zapatos que utilizaba sólo para ir a adorar. Vi que la alegría de este pastor no consistía en lo que tenía, sino en cuánto apreciaba sus posesiones.
No hay duda de que la gratitud es contagiosa. Donde hay una persona agradecida el ambiente se llena de brillo y la queja es disonancia. ¡Ah! cuanto disfruto escuchar a mi viejo amigo Pulín decir: ¡Que vida tan buena es esta! Claro, que la razón por la que lo disfruto es porque me tiene convencido de que es verdad.